El estadio Antonio Herrera Gutiérrez es la casa de los Cardenales de
Lara, con una capacidad para 20.450 personas (todas sentadas) y se
encuentra ubicado al Oeste de la ciudad de Barquisimeto.
Específicamente en la Avenida Rotaria, cerca del Aeropuerto
Internacional Gral. Jacinto Lara. También es conocido como El Nido del Pájaro, es uno de los estadios más grandes de Venezuela.
En el año 2009 se le realizó una remodelación la cual dio una nueva
imagen además de comodidad y un mayor aforo con casi 22.000 personas.
Categorías
domingo, 15 de noviembre de 2015
Números retirados
| 11 SS Retirado |
12 IF Retirado |
15 SS Retirado |
27 P Retirado |
8 IF Retirado |
| 38 P Retirado |
28 P Retirado |
14 2B Retirado |
33 3B Retirado |
Era de títulos
Tiene el record de más temporadas desde su debut en la Liga
Venezolana de Béisbol para lograr un título, 25 zafras compitió para poder
alzar por primera vez la copa, contrario a su pareja de debut en la expansión
Tigres de Aragua, que logró el primer título el 7.º año de debut. Temporada
1971-72.
1990-1991
25 temporadas necesitó Cardenales para alcanzar el título de
campeón de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Como si fuera la
continuación de la final anterior, Domingo Carrasquel mantuvo a su equipo
motivado, que en esencia era el mismo del 90, y contó con actuaciones
individuales importantes. Cuatro abridores ganaron al menos seis juegos y Mike
Timlin fue el mejor en salvados con 12. Luis Sojo repitió como campeón bate,
siendo el primer criollo desde que lo hizo Víctor Davalillo en las temporadas
62-63 y 63-64, y se combinó con Alexis Infante para lograr un one-two terrible.
En la semifinal Cardenales terminó en primer lugar igualado
con los Leones de Caracas. Se repetía la historia, pero esta vez Cardenales era
el favorito. En seis juegos, una gigantesca trifulca y con la inspiración de
Alexis Infante, Cardenales ganaba su primer campeonato. Era el premio al
esfuerzo de Luis Leal, Luis Aponte, José Escobar y Tobías Hernández, jugadores
que habían sufrido las constantes derrotas ante los Leones. Además, fue el
mejor premio para una fanaticada que soportó mil desilusiones hasta que por fin
cantaron: "Somos Campeones".
1997-1998
Cardenales estaba listo para satisfacer a la afición y el
mánager Omar Malavé junto a los jugadores criollos enfrentaron el reto y
lograron 43 victorias, récord de la Liga en la segunda expansión. El pitcheo
nativo sumó 38 triunfos, lo que constituye una marca, Beiker Graterol fue el
"Pitcher del Año", Juan Rincón "Novato del Año", Steve
Sinclair impuso un récord de 15 salvados para un lanzador zurdo y Giovanni
Carrara fue líder en efectividad y ponches propinados. En la ofensiva se
destacaron Miguel Cairo con 15 estafadas y las 37 empujadas de Robert Pérez.
También fueron vitales las adquisiciones de Raúl Marcano y Alex Delgado,
quienes se combinaron para 46 remolcadas. En la segunda parte del torneo,
Cardenales se armó con Mark Whiten, Tim Crabtree, Scott Pose, Brian Hunter y el
pitcher Roy Halladay.
En la final se vieron las caras Cardenales y Leones por
sexta vez. El primer juego fue una idea de lo cerrado de la serie. Victoria del
Caracas en extrainning, pero Cardenales se levantó con pitcheo Halladay en el
segundo. Con la serie igualada a tres, jonrón de Robert Pérez, pitcheo de Edwin
Hurtado y Kelvim Escobar, le dieron al Cardenales el placer de lograr el
campeonato, derrotando a los Leones en su casa, cosa que ocurría por primera
vez en un juego decisivo en la historia de los Leones.
1998-1999
Conseguir un segundo título corrido fue la meta del
Cardenales en la presente campaña y aunque las cosas no comenzaron bien, pues
sólo se ganaron 2 de los primeros 11, el equipo terminó de primero en su
División. Esto se debió a los cambios que hizo la gerencia en la importación,
la cual al principio, no aportó nada a excepción de Mike Romano. En el mes de
noviembre y con la clasificación complicada, Cardenales recibió a Jacob
Brumfield, Robert Person y Jimmy Mann, además se incorporaron Miguel Cairo,
Giovanni Carrara y Luis Sojo.
Mike Romano fue elegido "Pitcher del Año", Robert
Pérez nuevamente empujó cuarenta y Giovanni Carrara se estrenó como cerrador,
logrando 10 rescates en forma consecutiva. En la semifinal, Cardenales era otro
elenco con Mark Whiten, Wes Chamberlain y Tom Evans. Edwin Hurtado ganó 4 en
esta instancia y Carrara salvó la misma cantidad, dándole el primer lugar al
equipo.
En la final, pitcheo grande de Romano y bateo de Chamberlain
derrotaron a los Leones por segundo año seguido. Romano tiró dos juegos
completos por primera vez en una final, desde Jim Niedlinger en 1990.
2000-2001
Ante la ausencia de Omar Malavé, la directiva del Cardenales
decidió traer a un viejo conocido. Nick Leyva llegaba con la intención de
cobrar revancha por el título perdido en 1996. El club comenzó con caras nuevas
y novatos como Raymond Cabrera, Luis Maza, Jesús Guzmán y Martín Malpica entre
otros, se dieron a conocer. Edwin Hurtado copó la escena al ganar 11
encuentros, tirar un no hit no run ante Águilas, e imponer un récord de 14
victorias seguidas por un lanzador criollo. La ofensiva fue comandada por Luis
Sojo, quien bateó.366 con 31 empujadas y por Luis Raven, un jugador que llegó
del Pastora a cambio de Marcos Sandoval y Beiker Graterol, terminando con 9
jonrones y 40 empujadas. Miguel Cairo reapareció y bateó para.308, lo mismo que
Kelvim Escobar. También fue el año de la consolidación de Cesar Iztúris. En la
semifinal, el bate de Roberto Zambrano se unió al elenco, siendo clave con sus
3 jonrones y 9 empujadas. Iztúris fue el motor con average de.409 y junto a
Ryan Freel, iniciaron todas las ofensivas larenses. En la serie final, Leyva
tuvo el gusto de desquitarse del Magallanes y venció en 6 juegos. Miguel Cairo
fue el MVP de la final. El último juego lo ganó Edwin Hurtado, respaldado por
relevo de Kelvim Escobar y un Roberto Zambrano (quien venía como refuerzo desde
los Tigres de Aragua) crecido a la ofensiva y defensiva.
Era profesional
Para conformar un gran equipo, lo principal era el mánager,
y quien mejor que Earl Weaver, el mismo que llevaría a los Orioles de Baltimore
a conquistar 4 campeonatos de Liga Americana y 2 Series Mundiales, y que hoy
tiene su nicho en el Salón de la Fama de Cooperstown.
La gran importación era comandada por George Stepanovich,
Hill Kunkel, y el cubano-venezolano Aurelio Monteagudo como parte de la
rotación. El poder era representado por el catcher John Griffin, el camarero
Mickey McGwire, y los jardineros Roy Youngdal, Barry Shetrone unidos a los
criollos Gilberto Valbuena, Cecilio Prieto, Celestino Cepeda, y Darío
Rubinstein.
Los mejores equipos del torneo eran Pastora (que quedó
eliminado), Cardenales (que sería el subcampeón con récord de 9 y 7), y el
campeón Rapiños. La siguiente temporada el Cardenales estuvo bajo la tutela del
cubano Rodolfo Fernández.
Los jugadores extranjeros eran los cubanos Jacinto
Hernández, Luis Tiant, y Aurelio Monteagudo, mientras que de Estados Unidos,
vinieron Ken Sanders y Steve Bailey.
Cardenales estuvo escapado durante el campeonato y con
récord de 14-3, fue a la final con Cabimas y los barrió, algo que decretó el
fin del béisbol profesional en el Zulia, ya que anteriormente, Rapiños y
Pastora abandonaron el certamen ante la superioridad notoria del Cardenales en
el torneo.
El deseo del Herrera Gutiérrez se cumpliría para la
temporada 65-66, ya que se produjo la primera expansión en la liga, permitiendo
al Cardenales y a los Tigres de Aragua entrar como nuevos equipos en la
contienda por el título.
Comienzo
El advenimiento del béisbol a Carora se produce
aproximadamente en 1919, de la mano del doctor Ramón Pompilio Oropeza, y en
poco tiempo surgieron los dos primeros equipos, Rojos y Azules, que según la
historia jugaban detrás del cementerio, en la “playa” de Don Juancho. Los
terrenos donde jugaban los pioneros jugadores caroreños se les llamaba
“playas”, quizás por sus grandes longitudes. Oropeza llevó los implementos para
jugar, y se convirtió en el “Fundador” de la mayoría de los equipos torrenses.
Rubén Mijares, en su libro Sesenta Años del Cardenales
(2002) señala que “La era del romanticismo en el béisbol caroreño, convirtió a
los peloteros en artesanos beisboleros, cada uno interesado en fabricar el
mejor bate o guante de la ciudad. Los guantes eran de lona y los bates de
caujaro o guayabo”.
Entre 1927 y 1932, el equipo más poderoso fue el popular
“Diablos de Carora”, de quien Antonio “Toñón” Herrera Gutiérrez fuera el
presidente, electo por los propios jugadores. Los clubes de la época eran San
Félix, Bariquigua, Piratas, Bolivia, Interrogación, Bomboná, La Victoria,
Brisas de Maracaibo, El Sandino, mientras más tarde se les unirían Artes
Gráficas, Juvenil Yankee, y el Venezuela.
Amabilis Mendoza y Medardo Oviedo fundan “Cardenales” en
1942, específicamente un 5 de noviembre, a partir de un pobre Brisas de
Maracaibo, equipo que al parecer era el máximo perdedor entre los que jugaban
en la tierra del Morere. Brisas de Maracaibo jugaba cerca del barrio Santo
Domingo. El nombre de Cardenales le fue puesto gracias a los Cardenales de San
Luis en el béisbol de Grandes Ligas. Las deudas del Cardenales crecían cada día,
y era insostenible para sus fundadores, quienes en 1944, “tiran la toalla” y
entregándole el mando del equipo a Herrera Gutiérrez, quien a la postre se
quedaría con el equipo.
Cardenales gana su primer gran torneo en 1945 con un trabuco
dirigido por Baltasar Mujica Franco, mejor conocido como Baltasar Franco. Las
primeras figuras que jugaron bajo sus órdenes eran Ramón Ángel “Cairón”
Rodríguez, Antonio “El Chirricoda” Meléndez, como pitchers, además de Nacho
Rosas, Germán Mosquera, Rafael “Lito” Arenas, Isidoro “Lolo” Franco, Jonás
Álvarez, Adolfo Martínez, Félix “El Tuteque” Chávez, entre otros.
Con este “Trabuco Cardenal” ganó el campeonato ante Buenos
Aires, Torrellas y Los Choferes, en un certamen donde participaron los mejores
peloteros de Carora, entre ellos el hoy presidente de Cardenales, Adolfo
Álvarez Perera, para entonces centerfield del Torrellas.
Durante la temporada de 1953, el Hall de la Fama, Luis
Aparicio, vistió la camiseta del Cardenales de Carora, luego de defender el
shortstop en la Serie Mundial Amateur de ese año. Luego en la temporada
1972-1973, Aparicio sería mánager del equipo, pero en tierra barquisimetana.
Para 1962, Toñón Herrera se arriesgó y con un conjunto muy
competidor, llevó al Cardenales al profesional en la liga Occidental, ante la
dificultad de entrar a la liga grande, donde destacaban Magallanes y Caracas.
Historia
El equipo fue fundado en 1942 por Amábilis Mendoza y Medardo
Oviedo en la ciudad de Carora. Los altos costos para mantener el equipo los
hacen buscar la ayuda económica de Antonio Herrera Gutiérrez. En 1944 Antonio
Herrera Gutiérrez se queda definitivamente con el equipo. En su etapa amateur
sus contrincantes en Carora fueron Buenos Aires, Torrellas BBC, Choferes y
Liceo; luego en Lara sus contrincantes fueron Tocuyo, Japón y América. En 1962
debutan en la Liga Occidental, la cual termina de existir un año después, ante
el trabuco que formó Cardenales, el cual era muy superior para los equipos
existentes en el momento. Ya en 1964, Cardenales de Lara pasa a formar parte de
la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, conjuntamente con los Tigres de
Aragua que fue el otro equipo de expansión. Cuando muere trágicamente Don
Antonio Herrera en un accidente aéreo, funge como Presidente el doctor Ramón
Zubillaga y se designa como gerente administrador del equipo a Emilio Ramón
Castillo mejor conocido como Don Emilio, quien por varios años llevaría las
riendas del equipo supliendo ese gran vacío. Hasta el presente, los Cardenales
de Lara han venido jugando en el Estadio Barquisimeto (Actualmente Estadio
Antonio Herrera Gutiérrez) de esa ciudad, si bien al principio jugaban en el
estadio "Daniel 'Chino' Canónico".
Cardenales de Lara
Los Cardenales de Lara es un equipo de béisbol perteneciente
a la Liga Venezolana de Béisbol Profesional en Venezuela, tiene como sede el
Estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, el color distintivo de la
divisa es el rojo, por el cual la afición se ha ganado apodos como el «mar
rojo», entre otros. Este equipo es también uno de los de mayor tradición en su
país, y tiene una de las fanaticadas más exigentes de la LVBP, además de ser
una de las franquicia más antigua del deporte venezolano después de la de los
Navegantes del Magallanes. Su Eterno Rival Son Los Leones del Caracas por las 7
finales que han jugado.
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